El blog de Luis Frías

noviembre 30, 2008

Por Elena Méndez

A Elena le debo varias: desde un ejemplar de mi documental, hasta una disculpa por no haberle contestado la llamada. !Pero en verdad no estaba en Ciudad de México! Andaba trabajando en las proximidades de Tula de Allende, Hidalgo. Espero que sirva de algo servir de transmisor de su más reciente reseña, publicada por la revista Siempre!

Claudia Apablaza
Diario de las especies

Elena Méndez

Estamos en la época de las novelas híbridas; de las novelas que se niegan a sí mismas, como Diario de las especies, de Claudia Apablaza (Rancagua, 1978), editada en México por Jus y en Chile por Lanzallamas.

Novela híbrida por reunir en ella características propias del ensayo. Por basarse en los recursos del ciberespacio: específicamente, la creación de un blog, titulado, asimismo, Diario de las especies. Dicho blog se constituye como un todo ubicuo y anónimo, pese a estar firmado por A.A. (Aurora Augé, heterónimo de Apablaza), aspirante a escritora de origen chileno, avecindada en Barcelona.

Resulta paradójico el hecho de que, si bien la red ha sido creada para comunicar a la humanidad, al mismo tiempo la aísla cada vez más. Así, la soledad de A.A. no deja de ser conmovedora: Especie de Bartleby recluida en una biblioteca que a su vez se halla dentro de otra, Barcelona, La Gran Biblioteca, como refiere que le llamaba su padre.

A.A. esboza, entonces, su poética sobre la novela, basándose en escritores que admira: Vila-Matas, Duras, Bolaño, Fresán… Niega teorías que da por superadas, como las del iceberg y la del knock-out, de Hemingway y Cortázar, respectivamente. Su mudanza a la Biblioteca parodia la idea woolfiana del cuarto propio.

La protagonista lleva otro blog, de manera paralela: mujerdegoma, compendio de relatos porno. Dichos blogs desatan enorme polémica entre sus lectores, algunos de ellos también dedicados a la literatura, como Personajefrustrado, quien comparte con A.A. el reiterado rechazo editorial a sus obras.

La permanente reflexión y búsqueda de la protagonista se entrelaza con el relato de su infancia, cuando era la niña de los sapos, exenta de tales preocupaciones.

En esta primera novela, Claudia Apablaza realiza un lúcido ejercicio sobre el rehusarse a la vocación para volver a lo humano. O, por qué no, a la condición animal. De ahí lo revelador, aunque enigmático, del título: Diario de las especies.

elcuerpodeldelito@gmail.com

Claudia Apablaza, Diario de las especies.
Editorial Jus, Serie: Contemporáneos, México, 2008; 160pp.

1 comentario:

elena dijo...

También un ejemplar de tu libro. Y algo más que acá no se puede decir.
Besos...

E.

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Desde chico tenía ganas de escribir un diario, o algo así. Pero era cosa de niñas. Este blog es lo menos afeminado que encontré.

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