El blog de Luis Frías

julio 13, 2008

En Hidalgo, el agravio por delante

No por simple casualidad los ciudadanos tienen desconfianza de sus gobernantes. Históricamente, sobran motivos. En el Virreinato la administración parecía gobernar bajo la consigna de que sólo era posible hacer las cosas en contra de los indios mesoamericanos. Después, en decimonono hay que recordar cuánta diferencia había entre la vida palaciega de Maximiliano de Habsburgo y los indios de pata rajada que pululaban por todo el territorio mexicano; de hecho, por más que se elogien los ajustes practicados por Don Benito Juárez, no se le puede festejar que haya acabado con la rapacidad de los gobernantes. Por el contrario, casualmente los que lo sucedieron en el poder son los mismos que han pasado a la lista negra de la historia nacional: por no decir más, recordemos que a las tres décadas de la dictadura porfiriana las siguen (tras un breve periodo de Venustiano Carranza) los gobiernos del grupo sonorense encabezado por ese pillo de Plutarco Elías Calles.

Pero posiblemente el siglo 20 mexicano es donde se puede encontrar el mayor número de agravios ejercidos por los gobernantes en contra de los que, paradójicamente, los eligieron. “Gobierno votado toca mal son”, adaptó Carlos Monsiváis un popular dicho. Más concretamente, el inicio de la tan mexicana tradición del ultraje puede ubicarse en la segunda mitad del siglo 20. Pues fue en los albores de la década de los 50 cuando el presidente ya era famoso por ladrón. A Miguel Alemán se le reconocía no únicamente por ser el primero en haber salido de las filas de profesionistas y no de las militares, sino por su amor a los pesos. El mote que le pusieron de “Alibabá y los cuarenta ladrones” apelaba a que los integrantes de su gabinete parecían menos universitarios sin tacha, que adictos al ahorro de dinero ajeno en las cuentas bancarias propias. Para Jorge Volpi, es conveniente que el siglo pasado se mida en sexenios, no en decenios. Es verdad: una nueva versión de padecimientos se renueva cada que llega alguien a la presidencia y ejerce su estilo. Pero encuentro inútil hacer recuento de lo que, en el terreno de la rapacería, ha marcado a los últimos presidentes de la república.

Baste no dejar de recordar que Díaz Ordaz fue el responsable de que ocurriera el lastimoso episodio nacional del 2 de octubre de 1968. Y que Luis Echeverría, su secretario de Gobernación perfectamente informado de la situación, se convirtió en el presidente siguiente, y repitió una tragedia semejante en 1971. Desde entonces hasta esta parte, es completamente natural que a todos los sexenios cada quien les achaque algo: ¿quién no le ha mentado la madre, justificadamente, alguna vez al gobierno? De cualquier modo, lo que quiero no es hacer un recuento de daños. Mi interés es poner atención a una vileza que, ya no tan secretamente, está infligiendo el gobierno hidalguense.

Hace unos cuantos meses, la Dirección Ecológica de Hidalgo empezó a mostrar preocupación por los altos índices de polución en la región estatal. Pero no comenzó por hablar de las partículas contaminantes que ponían negros a los ríos y los lagos; ni tampoco se mostró mayor alarma por el abigarramiento de los hacinamientos de basura que se pueden encontrar en todas partes: no. Lo que despertaba más preocupación entre los responsables del medio ambiente en Hidalgo eran las cantidades millonarias de partículas contaminantes que andan de acá para allá en el viento. Evidentemente era un problema que se podía disminuir, en alguna medida, haciendo conciencia entre todos los que usan automóviles. Y rápido aparecieron, en los cruceros, patrullas ecológicas que te quitaban la placa si no tenías el holograma de la verificación. El objetivo era que muchos conductores, intimidados por pagar las multas —o sobornos— que te pueden extender los patrulleros, se dirigieran a poner en orden sus motores y verificasen el coche. Curiosamente al mismo tiempo, la Tesorería Estatal dio inicio a una empecinada campaña de publicidad para que los morosos paguemos los impuestos que debemos. ¡Somos decenas de miles los que tenemos carros que adeudan tenencias! En otras palabras, es mucho dinero que se le escapa de las manos al gobierno: pues entre otros impuestos, la recaudación por tenencias llega directamente a manos de cada gobierno estatal. Pues bien, a los dueños de automóviles, se nos empezó invitando a que consultáramos nuestros adeudos a través de Internet, desde la comodidad de nuestras computadoras. Como esta medida no rindiera mayores frutos, se nos hizo el ofrecimiento de que pagásemos nuestras deudas mediante la tarjeta de crédito y a seis meses sin intereses. Seguramente la brillante medida tampoco dio frutos, porque la Tesorería pasó al vil terreno de las amenazas.

He aquí la mejor parte. La Tesorería resolvió que vería saciada su sed de dinero aplicando amenazas contra los que manejamos coches. Pero qué malditos. Pusieron a funcionar su plan con la Dirección de Ecología. La solución fue que a partir de ya, no se verificará a los coches que adeuden algún peso a la Tesorería. Y como las patrullas ecológicas te quitan la placa si no estás verificado, así se pretende que los morosos corramos a pagar nuestros deberes, temerosos de no poder seguir circulando. Dicho de otro modo, todos los que debemos tenencias tenemos que saldarlas para poder circular con libertad.

Ahora bien, la hilarante fue la tesorera hidalguense, al afirmar que su preocupación no es sino ecológica. Jajajá. Quién le va a creer que su interés genuino es preservar el medio ambiente y no, en cambio, sacarnos millones a los que adeudamos un impuesto, por lo demás, absurdo, inventado hace unas décadas. Ojalá Calderón cumpla con su palabra y lo elimine: me gustaría ver qué cara pone la mujer. Si en verdad les preocupara el medio ambiente, corregirían esos basureros que hay por todas partes, meterían en cintura a las empresas contaminantes, etcétera, mas no se pondrían a montar tretas conjuntas, Tesorería y Ecología, para hincarnos el diente. Aun cuando su conciencia ecológica fuera verdad, toda una historia nacional de agravios seguiría haciéndonos desconfiar.

julio 12, 2008

Cuando aún premiaban a humanos


1. Aplausos para la computadora.

“La tecnología nos ha alcanzado”. Es una frase hecha, un lugar común que, sin embargo, recientemente ha tomado nuevos matices. No conformes con que los miembros de las sociedades del primer mundo dependan de la telefonía y la computación hasta para realizar la cosa más simple, ahora resulta que los jurados de los más prominentes certámenes también le entregan los galardones a los aparatos electrónicos. Los premios que hasta hace poco estaban dirigidos para los hombres destacados, ahora se los dan a los frankensteines de la tecnología.

Como se sabe, el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación 2008 no se lo entregaron a un periodista destacado ni a algún instituto de investigaciones, sino al portal de internet Google. Al listado que se inaugura en 1981, año de la instauración del reconocimiento, por la periodista María Zambrano, y es continuado en las últimas ediciones por Umberto Eco, George Steiner y Ryszard Kapuscinski, se viene a sumar el portal electrónico quizás más socorrido del planeta. Miente quien use la red y diga que nunca ha echado mano de sus servicios. Precisamente tomando en cuenta la característica de que es libre su utilización para todo tipo de seres, el jurado determinó que este año el premio no se lo ganaría ninguna persona de carne y hueso, sino esa virtualidad.

Según se dio a conocer, el jurado, integrado por escritores, directores de agencias de noticias, comunicólogos…, justificó la decisión de conceder el galardón a Google porque pone “de forma instantánea y selectiva, al alcance de millones de personas, el canal de Internet y por favorecer el acceso generalizado al conocimiento”. Adicionalmente, el jurado subrayó de Google la “contribución decisiva al progreso de los pueblos, por encima de fronteras ideológicas, económicas, lingüísticas o raciales”.

Comoquiera que sea, premiar a lo que después de todo es una máquina, no deja de ser un absurdo.

2. Bisnes son bisnes.
Alumna de Martin Heidegger y autora del Diccionario europeo de las filosofías, en un reciente libro Bárbara Cassin desmenuza las bases de Google. Curiosamente, su punto de partida no es sino la definición misma que el buscador busca dar de su propia misión: “Organizar toda la información del mundo”.

En Googléame (FCE, 2008), a la filósofa francesa le basta con explicar detalladamente la forma de funcionamiento del sitio, para poner en evidencia que éste no tiene nada de inocente ni de universal, como inocentemente (¿o maléficamente?) suponen los que entregaron el galardón.

En primer lugar, Cassin recuerda que el portal está supeditado a la venta de publicidad y, segundo, porque confunde calidad con cantidad: se basa en el número de links que citan cada página y no en su contenido. “El fondo del problema es que la calidad es estrictamente es que la calidad es estrictamente una propiedad emergente de la cantidad”, explica Cassin. “Para la investigación, esto es muy grave, porque quiere decir que jamás algo que es muy nuevo y sorprendente será conocido”.

El segundo punto que indica la investigadora se desprende de un lema que Google ya ha retirado de su página en Internet, pero que seguramente sigue firme en el espíritu de esta multimillonaria empresa: No seas malvado.

“No me opongo a Google sino a la pretensión político-ética de Google”, explica Cassin. “Sería estúpido ser hostil a Estados Unidos, sino a un cierto tipo de imaginario americano misionero”. Y es que con su supuesta forma de ayudar a los consumidores, Google a través de gmail (su servicio de correo electrónico) no chista en vender los datos privados a compañías publicitarias, cuando no al mismo gobierno —por el tristemente célebre Patriotic Act.

3. Si muy chingona, que lo haga ella.
A estos señalamientos en contra de tan curiosa premiación, rápidamente se sumaron personas de todas partes. Empezaron los que mueven los hilos de la vida pública cubana. Justicia es decirlo: tienen razón. No se equivocan los soldados en el poder cuando afirman —a través de uno de los rotativos controlados desde La Habana— que no todo en Google es tan verdaderamente democrático y universal.

“Se rige, como toda empresa estadounidense, por las leyes de ese país, algunas tan absurdas e irracionales como las que sustentan el criminal bloqueo contra Cuba'”, que impide desde la isla “acceder legalmente a muchos servicios del buscador”, entre ellos el popular buscador Google Earth, el cual es un mapa satelital con el que se pueden ver los parques, avenidas, casas y calles de cualquier sitio, desde la comodidad del monitor de la computadora

Igualmente están los que han recordado que la política de Google es la de mantener excluida a la China comunista. Política curiosamente muy a tono con la propia política exterior de Estados Unidos. Adicionalmente, ha salido a la superficie la cuestión de que el bondadoso portal de internet tiene todos los tintes no para llegar al cielo merced a que nos proporciona información maravillosamente, sino todo lo contrario: de una manera que hace recordar al refrán bíblico (es más fácil que un camello cruce por el ojal de un alfiler, a que un rico alcance el reino de los cielos), Google es una empresa cuyo negocio consiste, ciertamente, en brindarnos información.

Pero proporcionarle información a la gente no es, guardando todas las proporciones, una cuestión esencialmente distinta a la que hacían los diarios de la época de Juárez, por ejemplo.

Ahora bien, ha sido un novelista el que puso el dedo en la llaga. Para Jorge Volpi, el premio no tiene ninguna relevancia. A Google no le pone ni le resta nada un galardón de esta naturaleza. A los que piensan mal del sitio electrónico, no les va a cambiar la opinión. A los que lo usan, les parecerá algo lindo. En realidad, los afectados son los miembros del jurado. Con la pretensión de atar el Premio Príncipe de Asturias al caballo de la modernidad electrónica, cometieron el error de premiar no el talento de un comunicador, sino un desordenado almacén de datos que, después de todo, no es sino una máquina.

junio 30, 2008

Conducir un tráiler, de Rogelio Guedea

Desde Guadalajara, Jalisco, el periodista cultural a toda prueba, Rogelio Villarreal, nos hace llegar la recomendación literaria para este verano. Se trata de una novela que retrata la violencia y las relaciones de venganza entre dos familias de Colima: también es un reflejo del norte del país y una búsqueda existencialista del personaje principal: Abel Corona.

Del maese Rogelio Guedea, la novela se intitula Conducir un tráiler y la publica Random House Mondadori. Para mayor información pinchen aquí: www.rogelioguedea.com

junio 28, 2008

Callarse y escuchar

Aunque es un libro notable por muchos motivos, El sublime objeto de la ideología me gusta básicamente porque tiene un ejemplo magnífico. El volumen, del teórico alemán Slavoj ŽiŽek, recuerda una anécdota de humor insuperablemente negro de la Polonia de Jarizelski inmediatamente después del golpe militar. En aquel tiempo, las patrullas militares tenían derecho a disparar sin advertir a las personas que transitaban por las calles después del toque de queda (diez de la noche). Uno de los dos soldados de una patrulla ve a alguien con prisa cuando faltaban diez minutos para las diez y le dispara de inmediato. Cuando su colega le pregunta por qué había disparado si faltaban unos minutos para la hora, él responde: “Conocía al tipo. Vive muy lejos de aquí y no hubiera podido llegar a su casa en diez minutos, o sea que para simplificar las cosas mejor he disparado de una vez…” Aunque Zizek utiliza el episodio para refutar a los críticos de Hegel, que lo juzgaban “al diez para las diez” sin siquiera comprenderlo, yo lo quiero emplear para referirme a una situación tan inmediata como escurridiza.

Hace pocos días violé una de los consejos más importantes que me dio cierto historiador del arte. “Jamás acudas a la inauguración de ninguna exposición”. De acuerdo con él, tipo inteligente, lo mejor es ir unos días después y echar un ojo con calma. Para él, el día de la inauguración sólo te acarrea problemas. Pues si, como en su caso, eres crítico de arte, lo que hará el autor de la muestra es, o despreciarte al punto de negarte hasta el saludo, o lisonjearte hasta la náusea para que hables bien de él. Y si, en cambio, eres como en mi caso, un simple y llano sujeto de a pie, lo más seguro es que no conozcas a nadie y te sientas como cariátide en medio de la multitud que devora el tinto y los bocadillos, y habla a grandes voces. Pero a juzgar por los hechos, mi amigo pasó por alto el riesgo mayor. El de tener que tragarte todas las opiniones del público asistente que no hace sino proferir sinsentidos sobre cosas que no comprenden en lo más mínimo.

Como todas las expos lujosas que se costean con el erario, ésta me trajo a la mente un cuestionamiento. ¿Conviene pagar una exposición lujosa en la capital, que veinte modestas a lo largo de tierra adentro? Lo interesante fue lo que ocurrió en la inauguración. Acudieron los integrantes de la clase política. Después de dar un recorrido por las (más que obras de arte) piezas prestadas de un almacén de artesanías elite, se pusieron a intercambiar opiniones. Ante las figuritas cuyo pretendido mérito artístico no era más que estar fundidas en plata, un político decía que “las obras son fabulosas”, a lo que el otro le contestaba: “todo es de gran calidad”.

Aunque definitivamente no vuelvo a presentarme en ninguna inauguración, esa velada fue provechosa. Después de todo, me hizo reparar en una situación que hoy prevalece. Desgraciadamente por escurridiza no es fácil de advertir. Para no ir más lejos, inclusive se puede ejemplificar con el actual debate energético.

Aun cuando en estricto sentido, la discusión a fondo del tema Pemex se esté ventilando en un sitio realmente ignoto, todo está como mandado a hacer para hacernos creer que el debate se desarrolla en todos los lugares del país: desde las sillas de los boleros, hasta las más cerradas esferas de la industria y la política mexicanas. Y es que hace unas semanas la izquierda pidió debatir el asunto antes de que el poder legislativo votara en cualquier sentido. Se fijó un periodo de 71 días para discutir. De acuerdo con las denuncias de la izquierda, lo que sucede es que la derecha en el poder pretende vender la industria petrolera nacional a los empresarios extranjeros; es, sin embargo, una acusación que no deja de oler a chauvinismo recalcitrante. Pero la derecha y sus adlátares sostienen que el fin de recibir inversiones extranjeras es por el bien de la patria: por desgracia para ellos, es más fácil creer en los anuncios de reencarnación antropocósmica que aparecen en el Aviso Oportuno.

Pero poco a poco el plazo de 71 días se va reduciendo y lo alarmante es que el debate ha derivado en esto: suben a tribuna los que están a favor o los que están en contra. ¿Aquel senador tendrá alguna idea siquiera de macroeconomía petrolera? ¿Por qué no dejan que hablen los que de verdad saben lo que conviene a Pemex? Por las noticias sólo se han podido leer las opiniones, siempre parciales, de los que razonan, con la sonrisa del diablo, sobre la conveniencia de privatizar y de los que, evocando a Lázaro Cárdenas, condenan que una mano extranjera entre al negocio del petróleo. Pero quizá lo más absurdo es la propuesta que recién salió de la izquierda. La de hacer una consulta ciudadana. ¿Nos van a preguntar si conviene que el país acepte inversiones privadas en la exploración de aguas profundas? Evidentemente es más una treta política de la izquierda, que un interés genuino por conocer lo que “piensan los mexicanos”.

Después de escuchar los inútiles e interminables debates sobre la reforma energética. Luego de haberme tenido que tragar lo que opinaban los políticos sobre las figuritas de plata. Una vez que he escuchado lo que todos opinan sobre cualquier asunto, el mayor placer ha sido escuchar las palabras de José Emilio Pacheco recientemente. Al recibir un premio al mérito literario, el poeta dijo: “No hay nadie que no pueda enseñarme cosas. Me gusta el intercambio porque no creo que todo mundo piense lo que yo. Además, y ésta era la gran ventaja del café como espacio, te acostumbrabas a oír crítica, lo que sí me parece una gran pérdida ahora, porque todo mundo es un gran crítico pero nadie quiere oír”. Hoy se cree que todo ha sido dicho ya, que nuestra opinión es de gran valía y que los debates sirven para hablar y no para escuchar. Este autismo voluntario no hace pensar sino en el gendarme polaco que, al diez para la hora, creyó que no valía la pena esperar más.

junio 27, 2008

Legalizando las mentiras

Reportaje a propósito de las absurdas leyes de transparencia aprobadas en los estados más pobres, desiguales y marginados de México. He tomado el caso del estado de Hidalgo por ser el más reciente y emblemático: su ley de transparencia es ridícula. Trato de demostrar la total realidad de la ecuación “a menor transparencia, mayor pobreza”. Un reportaje a manera de periplo por las tierras del estado mexicano de Hidalgo.


Por Luis Frías

No es fácil creer que ésta sea una de las provincias más atrasadas de México. Desde que uno toma el autobús es imposible creerlo: el servicio, de primera, cuesta un ojo de la cara que no podrían costear gentes pobres. Aunque algo es cierto: los viajeros de estos autobuses ADO no son los más desposeídos; para los pobres existen líneas de bajo costo pero de pésima calidad en las que, sin embargo, los periódicos a menudo informan que hay asaltos a mano armada, violaciones sexuales, asesinatos a sangre fría… La verdad, he preferido pagar la diferencia del boleto para venir al estado de Hidalgo.

Cuando se entra a la capital del estado, Pachuca de Soto, uno piensa en lo que sea menos en pobreza. Tal vez porque llegué de noche, pero lo cierto es que antes de arribar me he encontrado con lo que aquí llaman El Corredor de las Caricias. Un gobierno pasado creó los así llamados Corredores Turísticos: de este modo se diseñaron El Corredor de la Montaña, el de los Centros Balnearios y el de las Haciendas Porfirianas. La idea era explotar de forma turística todas las regiones de la entidad. Pero El Corredor de las Caricias es el nombre que le ha puesto la gente a esta larga fila de prostíbulos que se extienden a la vera de la carretera. Sus estacionamientos son extensos y están iluminados por luces neón. Esta vez estaban repletos de carros flamantes.

En definitiva, antes de llegar a la central camionera uno renuncia a creer que éste sea un sitio pobre, tal como lo indican estadísticas respetables. Desde mi ventanilla del autobús lo veo y no lo creo. ¿Cómo es que en la sexta provincia más pobre del País pueden existir vialidades automovilísticas envidiables por cualquier capital de Europa? ¿Cómo una entidad cuyas finanzas gubernamentales son patéticas –dependen absolutamente de lo que le envía la Tesorería Federal del País-, posee una plaza comercial de proporciones inverosímiles? Almacenes de ropa exclusiva y costosa, pistas de patinaje, casa de apuestas, restaurantes con servicio para jugar a los bolos, un centro de convenciones hermoso, hoteles pagables sólo por gente muy rica, el mosaico a cielo abierto más grande del País, un gran teatro de nombre Gota de Plata, residencias de políticos. Glamour. ¿Cómo, por qué?

Una vez en la central de autobuses, tomo el taxi que me lleva a un hotel del centro histórico. No tiene nada que ver con los hermosos hoteles que se veían desde la ventanilla del ADO. Se encuentra justo frente al famoso Reloj Monumental de Pachuca, que es una calca del Big Ben de Londres. Una belleza del Art Dèco que contrasta con las viejas y ruinosas casuchas que rodean a la zona. Al llegar se me acerca una mujer entrada en años con muy poca ropa. Forma parte de las prostitutas que ofrecen sus servicios en la zona de tolerancia del centro histórico de Pachuca. Ya me habían sugerido que tomara mis precauciones.

Lo cierto es que el taxista y yo no tardamos más de 15 minutos de la central camionera al sórdido centro histórico nocturno de Pachuca; pero sorprende el contraste entre una y otra zona de la pequeña ciudad. Después de compartirle mi asombro a Ignacio, el taxista, no me pudo haber dicho nada más descorazonador. “Pero qué le sorprende. Espérese ir a cualquier lugar aquí cerquita. Va a ver lo que es estar jodido. Quesque la ley de transparencia va a mejorar todo. ¡Puras madres qué!”.

¿Ley de transparencia? Lo más posible es que se refiriera a mi habitación de hotel. Pringosa la alfombra gris. Pringoso el espejo del claveteado tocador. Pringoso el excusado del baño. Pringosas y grises las sábanas. La noche no era nada prometedora.


Cuando desayunaba al otro día, lo primero que hago es un recuento de las informaciones que poco a poco me he allegado sobre varios hechos para saber de Hidalgo.

En primera, está lejos de formar parte de las provincias mexicanas con fortaleza socio-económica. Antes bien, históricamente se sitúa al lado de estados pobres y marginados. Junto con Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Tabasco y Veracruz, el estado de Hidalgo siempre aparece entre las entidades con los más bajos niveles. Pero curiosamente, a diferencia de esos estados marginados, Hidalgo es vecino del Estado de México y del Distrito Federal, los que acumulan la mayor riqueza del país. El viejo cuento del depauperado vecino del millonario.

En segunda, un dato doloroso. Que tiene que ver con la migración a Estados Unidos. Hidalgo no tiene cara para decir cuántos espaldas mojadas expulsa año con año. De acuerdo con la prensa local, incluso hay algunos pueblitos de la región que se encuentran prácticamente poblados sólo por mujeres y niños. Todos los hombres se fueron a buscar empleos del otro lado de la frontera.

Por otra parte, el gobierno se empeña en demostrar que esta región también es poseedora una cara linda. Como atinadamente lo anuncian los enormes letreros en toda Pachuca, la entidad es dueña de un sinfín de atractivos. Naturales y artísticos. Investigué y me enteré que Turismo Estatal mandó confeccionar una cursi pero costosa campaña publicitaria llamada “Hidalgo en la Piel”. Invirtiendo lo equivalente a 4 millones de dólares, la campaña se trata de enormes letreros sembrados a lo largo y ancho del país, en los que la actriz mexicana Irán Castillo aparece llevando por toda ropa un trabajo de body paint sobre sus curvas. Así, su cuerpo aparece en primer plano cubierto por caracteres precolombinos en aquel espectacular que tiene como fondo de acompañamiento unas ruinas arqueológicas de la civilización tolteca. O bien, tiene pintado un globo aerostático en su linda cadera, en la esa fotografía donde se promueve el turismo ecológico. O incluso: está recostada a lo diva sobre ese enorme mosaico que es el orgullo del gobierno local, porque es la pieza en su tipo más grande en todo México.

Pero otra cosa es más notable. Desde que se llega a Hidalgo cualquiera con un dedo enfrente lo puede advertir. Por allí leí que el opio de las civilizaciones no es, como sostuvo Marx, la religión; es el fútbol. Y a decir de Octavio Paz, al mexicano no le puedes quitar su virgen de Guadalupe ni su fútbol sin poner en riesgo la integridad de tu vida. Pues bien, para la gente de aquí no hay orgullo mayor que su equipo de balompié.

El encuadre Tuzos del Pachuca está en cada rincón de Hidalgo. Desde que venía de la Ciudad de México, la línea ADO se jacta de ser “orgullosamente tuza”. Cuando entrábamos a Pachuca, aun siendo noche era imposible no reparar en los enormes letreros que informaban cuál es la cuna del fútbol mexicano. Decían: “Hidalgo, cuna del fútbol”. Y en el taxi que me trajo al hotel, no había un centímetro en que no se rindiera fe al equipo. Para no decir más, el carrito era verdaderamente un templo cuya advocación son los Tuzos.

Pero en estricto sentido, los Tuzos han sido la bandera legitimadora de muchas cosas en Hidalgo. Sabedores del poder que tiene el juego de balón, los mandatarios acuden a los eventos que organiza a menudo Jesús Martínez, el empresario dueño del equipo. Ya se sabe, éste es el guión: acuden a los cócteles en el lobby, se abrazan cordialmente, el mandatario se pone la playera albiazul no importándole arrugar camisa y corbata, y salen a la cancha de entrenamiento: allí tira un mal penalti al portero del equipo que, sin embargo, se deja anotar. Y todo es felicidad. El eventito lo cubren los reporteros y fotógrafos que al siguiente día, sacan en sus periódicos la noticia. De tal modo, el mandatario adopta públicamente la imagen del hombre como tú y como yo que apoya al equipo.

Es precisamente allí donde los ánimos se desbordan de entusiasmo. Es cuando se presenta la confusión. El momento deseado por todos los mandatarios. De allí sacan mayor tajada.

Interesantemente, hace unos meses el periódico El Universal sacó a la luz lo que pasaba entre los Tuzos y el gobierno estatal. Como todo buen escándalo, la noticia circuló en Hidalgo velozmente. A poco, todo el mundo entendió por qué el equipo ha tenido un auge sin parangón. De ser hasta hace poco un equipo de segunda, pasó a convertirse en único club del país en ganar la Copa Libertadores, además de coronarse en la Primera División del Fútbol Mexicano. El negocio soñado por cualquier empresario. En poco tiempo, Jesús Martínez construyó las instalaciones para la primera Universidad del Fútbol en el País, adquirió el estadio de fútbol otrora perteneciente al gobierno local, mandó diseñar una línea de ropa y, en fin, impuso a los Tuzos como el equipo de Hidalgo. De este modo, el centro de convenciones internacionales más lindo de Pachuca se llama Tuzofórum, una nueva plaza comercial se llama Tuzoplaza donde se puede adquirir… tuzo-ropa. Pues esta tuzomanía la explicó El Universal ventilando las ligas gobierno-Jesús Martínez. El diario informó que el gobierno vendió a precio de risa todos los terrenos adquiridos por el empresario, prestanombres del gobernador en turno; los terrenos ahora valen varios cientos de veces más. “Gobernadores de Hidalgo”, daba a entender el rotativo, “utilizan a los Tuzos para especular con tierras”.

No bien he terminado de revisar las informaciones, cuando el café de mi desayuno ya se enfrió y el pan que pedí todavía no me lo traen. He perdido el apetito.


Las cosas suceden igual en las provincias mexicanas en condiciones de pobreza, marginación y desigualdad: la orgullosa exaltación gubernamental contrasta totalmente con lo que pasa en la vida real. Si en el estado de Oaxaca el gobernador Ulises Ruiz es repudiado por toda la población, él sale en los noticiarios afirmando que reina la paz y el progreso. Menudea el apodo de Ulises Ruin. Igualmente pobre y pegado a Oaxaca, está el estado de Veracruz. Tiene un gobernador que se ganó la Lotería Nacional y que hace las delicias de los cartonistas de los periódicos: no aparece en los medios de comunicación sin decir involuntariamente alguna barrabasada. Pero es el de Chiapas el caso típicamente emblemático. Como posee un clima fabuloso y todo parece prosperar amablemente allí, se dice que Chiapas es un paraíso terrenal. Pero un paraíso hundido en la miseria. Y para no ir más lejos, está Hidalgo, el sexto estado más pobre pero con el equipo de fútbol más flamante. ¡Arriba los tuzos!


“Acomodo todo esto porque hay que hacerlo: ya es nueva toda la cuestión para organizar los archivos”, me explica Susana, entre cajas de cartón y hojas amarillentas desperdigadas por todo el lugar.

Hace pocos meses le informaron que entraría en vigor una nueva normatividad. La Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental. “¿Y?”, se dijo, “¿a mí qué?” Por ser la encargada del archivo de este pueblito, tenía algunas nociones de las leyes de transparencia de otros sitios del país. Nunca sospechó, sin embargo, que desde junio iba a caer sobre ella la responsabilidad constitucional de poner al alcance de las personas todos los hechos de gobierno de este lugar, Tepeapulco.

Desde Pachuca de Soto hasta Tepeapulco, el camión tarda poco menos de dos horas en llegar. Los días pasados he hecho viajes de semejante duración. De Pachuca a Tulancingo, de Pachuca a Ixmiquilpan y de Pachuca a Real del Monte. Invariablemente, todos estos sitios hidalguenses tienen unos patéticamente desordenados archivos que debían ajustarse días atrás a la Ley de Transparencia pero no prometen conseguirlo en poco tiempo.

Como Hidalgo ocupa los últimos sitios entres los estados que brindan información oficial a sus habitantes, los gobernantes se han visto irremediablemente obligados por la opinión pública a crear un mecanismo de acceso a la información gubernamental.

Así nació esta Ley de Transparencia.

Pero lo que le preocupa a Susana no es que los documentos de su pueblo se puedan consultar por las personas, sino terminar de acomodar los papeles en las cajas que debe montar en los anaqueles. Y es que le advirtió el alcalde de Tepeapulco que los documentos debían estar listos lo más pronto posible, porque en cuestión de meses él va a abandonar el cargo, y no quiere dejar líos legales.

“Me dijeron de la ley hace unos meses. En ese entonces el presidente municipal me mandó a capacitarme a Pachuca. Pero cuando acabé la capacitación faltaban bien poquitas semanas para que entrara en vigencia la Ley, ¡y mira cuántas cajas me faltan de ordenar!”, dice una Susana desanimada ante los miles de folios que no pudo organizar a tiempo. La Ley entró en vigor el 15 de junio.


La tabla de posiciones del Índice de Transparencia 2008 está encabezada por los estados de Chiapas y Veracruz. Por el contrario, en el sótano de la tabla están Oaxaca, Tabasco, Tlaxcala, Jalisco, Tamaulipas e Hidalgo. Este último tuvo una calificación lo que lo sitúa en la posición 26 ¡de 31 entidades evaluadas!

Hidalgo y su gobierno sólo cumplen con los niveles mínimos de transparencia en cuanto a su Marco Regulatorio. Esto es, dan a conocer sus reglamentos. En cambio, reprueba en los rubros de Costos Operativos, Marco Programático-presupuestal, Rendición de Cuentas y Estadísticas Fiscales.

En cuanto a Costos Operativos, Hidalgo se encuentra entre los tres estados con menor transparencia, junto con Morelos y Oaxaca. Los tabuladores de Sueldos y Salarios son importantes en este rubro. Hidalgo sólo presentó los de sus altos funcionarios, ocultando la vastedad de los otros 5 mil empleados. Por si fuera poco, los salarios de los altos mandos no están desglosados, de manera que es imposible conocer si los 71 mil 74 pesos mensuales que percibe el gobernador ya incluyen prestaciones de seguridad social, compensaciones, prima vacacional, aguinaldo y otras prestaciones así. Cosa muy dudosa.

Ahora bien, los Gastos de Representación son los recursos que utilizan los funcionarios para cumplir con sus obligaciones oficiales. Es dinero del erario que sólo unos cuantos gobiernos estatales ponen a la luz pública. Y entre los 18 que sí lo hacen no está Hidalgo.

De cualquier modo, la agencia Aregional que hace estudios de transparencia de este tipo, concluye:

“Respecto a la percepción salarial mensual de los gobernadores, se aprecia que ésta supera, en la mayoría de los casos, a la realidad de un país en el que la mitad de su población se encuentra en situación de población se encuentra en situación de pobreza y, además, está atravesando por un escenario de incertidumbre financiera y económica, explicado fundamentalmente por la recesión que afecta a los Estados Unidos”.

Otro renglón es la disponibilidad de información sobre adjudicaciones para la contratación de obra pública, adquisiciones y arrendamientos. De los 32 estados del País, sólo 21 brindaron información al respecto. Hidalgo está entre los 11 que no lo hicieron.

Todavía más rezagada está la información a propósito de concesiones y licencias para la prestación, aprovechamiento de los bienes y servicios públicos, esto es, desde concesiones a taxis y microbuses, hasta la construcción de los hospitales y las carreteras tan preciadas por el gobierno hidalguense. Tal y como les sugería Porfirio Díaz a los políticos de finales del decimonono mexicano (“No es necesario que robes: construye obras”, les decía), cien años después los políticos saben que pueden amasar pingües cantidades construyendo puentes y carreteras. No es mera casualidad que a propósito de las adjudicaciones de obra pública, Hidalgo no brindase ninguna información.

Ahora bien, el Marco Programático-Presupuestal no es otra cosa que la cantidad de dinero de que disponen los gobiernos y en qué lo utilizan. Su evaluación consiste en sacar a la luz la procedencia exacta del dinero e informar en qué se invierte. Del examen, Hidalgo y otros 7 estados salen reprobados: la transparencia es de bajo nivel.

El renglón más abarcador es Rendición de Cuentas. Como su nombre lo indica, consiste en la demostración —con facturas, notas, recibos de gastos, etcétera— de que el dinero ha sido empleado limpiamente. Uno de los aspectos que más afecta a los estados cuyo nivel de Rendición de Cuentas es bajo, se liga directamente con que sus Cuentas Públicas están incompletas. Los papeles que entregan intentando demostrar sus gastos, simplemente no son convincentes.

El último punto son las Estadísticas Fiscales. Esto es, el historial financiero entre un gobierno y otro. Este índice comparativo permite conocer las tendencias del gasto y su destino. O lo que es lo mismo: permite saber a qué cosa destina más recursos el gobernante en turno. Pues tampoco de ésta sale bien librado el gobierno de Hidalgo.

Precisamente para acabar con todos estos vicios se han aprobado, en Hidalgo y en las demás provincias mexicanas, respectivas leyes de transparencia a la información gubernamental.


¿Pero, Susana, tú sabes cuál es la importancia de la ley? La gente puede conocer las corruptelas que hace tu presidente municipal.

Susana no puede menos que reírse a mandíbula batiente. Hasta las hojas se le cayeron de las manos que se llevó al rostro. Se enjuga las lágrimas de la carcajada:

—¡No me digas que tú crees en la dichosa Ley ésa! Qué va a servir para nada ni qué nada. Si a mí ya el presidente me dijo qué papeles debo meter —señala las cajas— y qué papeles no meter. ¿Apoco crees que me va a decir: “Susana, hay que acomodar todo para que la gente se entere de lo que me robo”? Si lo que quiere es tapar lo que no le conviene.

Pero bajó la voz porque entraba una secretaria gordísima y grasienta. Quería preguntarnos si gustábamos comer en compañía del presidente municipal.


En la entidad hidalguense, el Consejo Nacional de Población encuentra que el 15% de la población de 15 o más años de edad es analfabeta, que 34% no terminó la primaria, que la carencia de agua entubada y el piso de tierra en la vivienda compromete al 19 por ciento de la población y que dos de cada tres personas ocupadas ganan como máximo dos salarios mínimos: menos de 10 dólares al día. En otras palabras, la mitad de los hidalguenses están en el rango de altamente marginados.

Adicionalmente, varios estudios relacionados con la marginación y pobreza en el país coinciden en que los estados de Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz e Hidalgo padecen el más alto nivel de marginación.

En Pachuca se encuentran los tres poderes de Hidalgo. Ejecutivo, Legislativo y Judicial. De un tiempo a esta parte han robado reflectores. Al igual que los tres poderes de otras provincias atrasadas de México, los de Hidalgo personifican en el imaginario popular al político tradicionalmente despreciado. De esos ataviados con traje, que viven a cuerpo de rey, poseen todos los bienes materiales imaginables y que son corruptos y ladrones. Me lo ha hecho ver la gente. La cuestión es que a partir de ahora, todo lo que hagan o dejen de hacer se debe poder consultar públicamente. Aunque en teoría Hidalgo es el penúltimo de los 31 estados del país en aprobar su ley, en la práctica es el último: porque el estado de Tabasco ya la había aprobado anteriormente sólo que tuvo que corregirla porque presentaba serias deficiencias.

De cualquier modo, Hidalgo ya tiene Ley de Transparencia.


Otro día, de vuelta en Pachuca, fui a la biblioteca del estado. Se llama Biblioteca Central Ricardo Garibay y su nombre es un homenaje al afamado escritor nacido aquí en el municipio hidalguense de Tulancingo. Es un recinto verdaderamente lujoso. Se encuentra en la plaza comercial que advertí desde la anoche que llegué en ADO. En efecto, es un lugar espacioso de dos plantas y elegantemente construido. Se parece más a los restaurantes que he conocido en ciudades europeas, que a las tradicionales y humildes bibliotecas mexicanas. Por puro azar una empleada (me dio su nombre pero no lo pienso decir aquí) me contó que el gastazo para construirla un año atrás fue de 59 millones de pesos. Y me confesó sus deseos de saber, mediante la Ley de Transparencia, exactamente en qué se invirtió cada uno de esos 59 millones de pesos. Que lo haga, la apoyo.

La Biblioteca Central es confortable, sí, pero no tiene muchos libros. De cualquier modo lo que quería era conocerla. No puedo hacer un viaje sin darme una vuelta por sus bibliotecas.

Lo que más me ha gustado de Pachuca son sus cantinas. Aunque he ido a varias, me quedo con dos. Con El Saloon Pachuca y con El Puerto de Llanes. En las dos las bebidas son baratas, el ambiente es muy cálido y el servicio es de caballeros. Es lógico, por otra parte, que Pachuca tenga estos hermosos tugurios. Lo que lo explica es que, de acuerdo con las estadísticas, los pachuqueños son unos bebedores de primera línea y, lógicamente, ocupan los primeros sitios a nivel nacional por enfermedades del hígado.

En El Puerto de Llanes se puede jugar una partida de dados con el mesero. Esta tarde he decidido internarme en la faceta alcohólica de la capital de Hidalgo. A diferencia de la sórdida noche de mi llegada, ésta sí promete ser grandiosa.


A pesar de la resaca, hoy es día de trabajo. Una reunión con periodistas en sus ruidosas oficinas de redacción. Para ellos es muy importante denunciar las lagunas de la Ley de Transparencia.

Él y ella, cuyos nombres prefieren no revelar, me dan datos que me hacen abrir los ojos, a pesar de los párpados de una tonelada que traigo por la beberecua de ayer. Y es que de golpe me dicen que la ley está plagada de principios anticonstitucionales, conceptos poco claros, contradicciones y deficiencias importantes: entre ellas, no contempló las declaraciones patrimoniales de los funcionarios estatales como información pública.

“Me parece una burla que pretendan decir que la divulgación de la información patrimonial pone en riesgo su seguridad” se enfurece él “cuando la delincuencia organizada tiene redes de investigación mucho más sofisticadas que hacer solicitudes de acceso a la información”.

Y yendo más a fondo, ella afirma que esta ley es francamente inconstitucional. Porque el artículo 6 de la Constitución Mexicana dice que “toda la información en posesión de las agencias del Estado es pública”. Ocultar información patrimonial es, pues, una barrabasada legal.

Más adelante, los dos me hacen ver algo importante.

“Respecto a las sanciones, son verdaderamente ‘irrisorias’, porque van de diez a un máximo de 400 salarios mínimos”. Cuenta rápida: 400 días x 50 pesos de cada día = 20 000. Veinte mil pesos no es cualquier suma, les hago notar.

—Es una buena suma para los ciudadanos comunes. Pero veinte mil pesos no es nada para un funcionario que ha robado varios millones de pesos en licitaciones ilegales de obra pública. Es decir, para los funcionarios que han robado, es preferible que los multen a que se den a conocer sus corruptelas. Eso los llevaría a la cárcel y que devolvieran el dinero.

Eso sí. Pero de todos modos tengo fe en que la ley pueda traer algún bien al medio informativo local. Les insisto en que Leyes así han de servir de algo en lugares pobres. Me miran con tanta desconfianza que me imagino lo que piensa. “A este hijo de puta nos lo mandó el gobierno”. No tardan en echarme en cara que estoy opinando bobadas. Tal vez sea por esta resaca.

Empiezan con que hay una veintena de pretextos que pueden utilizar los gobernantes para clasificar la información como reservada. El más gracioso es que pueden encajonar un documento como reservado “cuando por disposición legal sea considerado como reservado”. Gulp. Y terminan con que estos documentos confidenciales pueden guardarse por 10 años, ¡con la posibilidad de duplicar ese tiempo!

¡Gulp!


Flor de María López es la amiga del gobernador que preside el Instituto que garantizará el acceso a la información pública. En una entrevista que dio antes de estar la Ley en vigor, se curó en salud. “No podemos decir nada hasta en tanto no inicie el Instituto sus funciones, que será cuando abra las puerta al público, entonces podremos ver las necesidades de reforma de la ley.”

Heme aquí, titubeando en viajar, o no, a Pachuca para hacer un reportaje. Lunes 16 de junio, 9:00 horas. Prendo mi computadora. En la página de Google escribo “Infomex Hidalgo”. Espero ver algo fabuloso. Y lo veo: “Página temporalmente fuera de servicio”. Las veces que regresé a intentar ese día, obtuve la misma respuesta. “Fuera de servicio”. Definitivamente hay que ir a ver qué pasa.

“Con deficiencias comenzó a operar el sistema Infomex Hidalgo —informaría al otro día el periódico—, el cual sirve como vía para que los ciudadanos soliciten información pública al gobierno estatal, las presidencias municipales y los organismos públicos autónomos que reciben financiamiento público, de acuerdo con la Ley de Transparencia”.

En la vida he escuchado malos cuentos y peores chistes. La Ley de transparencia a la hidalguense es de ésos. Sería bueno saber si ahora sí está en disposición de hablar la amiga del gobernador que dirige la porquería de Infomex Hidalgo.


Por la mañana hice las maletas para regresar a la Ciudad de México. Mientras iba en taxi hacia la central camionera de Pachuca me acordé del presidente municipal de Tepeapulco, donde trabaja la archivista Susana. Y es que ese día sí aceptamos la invitación a comer del regordete. Debo admitir que los dignatarios de pueblo no tienen mal gusto para la mesa. Me convidó con una deliciosa barbacoa de oveja, que acompañó de cervezas heladas. Todo el encanto, empero, se vino abajo cuando me preguntó por mi visita en su municipio y le contesté a qué iba, y me dijo esto: “¡No!, si nosotros ya le entramos de lleno a eso de la transparencia. ¿Verdad, Susanita? Ahí tienes a Susi, para que te diga cómo estamos avanzando”. Lo que no sabía era que en efecto, Susana ya me había dicho. Lo peor que me ocurrió hace rato, cuando bajé del taxi, fue que tuve que comprar unas banderitas de los Tuzos del Pachuca. Ni modo: había dicho a mis amigos, fieles seguidores del encuadre hidalguense, que les llevaría un recuerdito. Bendita piratería: ni un peso de los cincuenta que pagué por los llaveros va ir a la bolsa de ese empresario del fútbol y de sus amigos los gobernantes hidalguenses.

junio 17, 2008

Los hijos del Alebrije

En general, las cosas me gustan más cuando nacen.

Me encanta, cómo negarlo, ese olor a nuevo de las cosas cuando las compras. ¿Quién se atreve a negar que la ropa en los almacenes pierde ese fabuloso olor a nuevo nada más llevárnosla a casa y someterla a su primera lavada? O los autos salidos de la agencia. Cuando esa vez llegó a casa el flamante Renault 5 conducido por mi padre, todos nos subimos a dar vueltas en él hasta que se acabó la gasolina del tanque. Pasaron semanas antes de que desapariera el olor a nuevo de los asientos, del tablero, del volante...


Pero lo que no tiene explicación es el nacimiento de los bebés. Me niego a creer que el bebé que está esperando mi querida prima sea simplemente el producto de una calentura con su esposo. Calentura planeada, amorosa, si se quiere, pero a fin de cuentas calentura. Todavía menos posible es concederle la razón al hombre de la bata blanca que sale en el televisor y cuya explicación para los bebés consiste en que un despierto espermatozoide con forma de ajolote logró meter su gol al despistado óvulo femenino. Que los bebés los trajo la ciegüeña desde París a los padres responsables y enamorados con arrobo, sigue siendo la más bella explicación.

No estoy diciento tonterías. El nacimiento es algo cuya comprehensión, sencillamente está negada a los hombres. Punto.

Y porque los nacimientos siempre me ponen a decir idioteces de felicidad, celebro la aparición de la gaceta cultural Los hijos del Alebrije. Dirigida por mi amigo el grabador Eddy Salgado -creador artístico de pura cepa-, la revista acaba de surgir en el medio cultural hidalguense. Albricias. Con el grande gusto que me causó acudir a su presentación y dirigir unas palabras al público, la publicación por fin anda por las calles. Estoy feliz.

Desgraciadamente, los nacimientos siempre nos obnubilan tanto, que dejamos de advertir algo tétrico. No han pasado unos meses pero los fantásticos automóviles empiezan a demandar grandes cantidades de dinero, solamente para funcionar a medias. Los bebés pronto se convierten en tragones, cagones, chillones, y más tarde, en adolescentes con un bigote más bien con apariencia de vergonzante mugre. Las revistas desaparecen tan luego vieron la luz.

Pero al carajo. Al carajo el futuro. A vivir el instante. Que vivan los nacimientos.

junio 14, 2008

Hágase famoso: lea esto


¿Busca usted el éxito? No despegue la vista de los renglones que siguen.

Introducción. No pierda más su tiempo pretendiendo la inmortalidad a través de llamadas telefónicas a charlatanas dizque astrólogas que salen por televisión. Olvídese de colgar espejitos hexagonales en la puerta de su casa. Eche al cesto de la basura todos esos santos que le trajo una amiga cubana. Olvide. Tire. Deshágase. Mande a la chingada. Mande todo lo que en vano ha probado hasta el momento. Basta con que siga usted al pie de la letra las siguientes instrucciones, y la diosa Fortuna le deparará grandes sorpresas.

No es ninguna especie de engaño. La efectividad de las dos siguientes sugerencias ha sido comprobada en casos de la vida real. Y sus efectos positivos en la búsqueda de la gloria, han cobrado fama inusitada alrededor del planeta. De manera que puede usted confiar.

Dos opciones. Para empezar: como seguramente tiene un nombre anodino, es preciso que adopte uno más ad hoc para el medio de la frivolidad. Póngase Habacuc. Lo que debe hacer enseguida es matricularse en una escuela de educación superior, de la que al cabo de unos cuantos años alcanzará el grado de Licenciado en Artes Visuales. O Plásticas. Para el caso es igual.

Lo que debe hacer después es muy importante. Preste mucha atención. Siendo ya un artista plástico que expone aquí y allá, debe tomar parte de una exposición en la Galería Códice, en Managua, capital de Nicaragua. Muestre allí una pieza cuyo título sea “Eres lo que lees”. La frase debe verse sobre una pared blanca: y sus letras han de estar formadas preferentemente por alimento para perro. En la esquina de la galería hay que amarrar a un callejero y famélico can, atrapado el día anterior en un barrio vecino y recién bautizado con el nombre de natividad Natividad, en honor al indigente que la víspera salió en las noticias porque dos perros guardianes de un taller mecánico lo descuartizaron vivo y ante cuya muerte las autoridades ni se inmutaron dado que era un ladrón en flagrancia. La idea es que el cuadrúpedo muera de inanición en la galería a la vista de los tranquilos espectadores que, entre copa y copa, apenas si se inmutan frente al moribundo.

Una segunda forma de hacerse famoso es la que sigue. Como la intención es que usted economice tanto como sea posible, bastará con que termine una misma Licenciatura. De manera que, ya siendo artista plástico, debe seguir las instrucciones que a continuación se indican.

Cierto es que a pesar del ahorro que se consigue no estudiando más que una sola Licenciatura, deberá tener al alcance de la mano una cantidad inicial de 30 millones de euros. Por escandalosa que suene a sus oídos semejante monto, el gastazo se compensa porque está garantizada su fama en menos de lo que canta un gallo. Y es que lo costoso no es el material a emplearse para construir su obra de arte, sino el soporte sobre el que habrá de montarla. La pieza no tiene sino que representar con exactitud a una rana verde crucificada y debe exponerse en el nuevo Museo de Arte Moderno de Bolzano (al norte de Italia); el verde animal, con un anca tiene que sujetar una jarra de cerveza y con la otra, un huevo. Pero la estructura sobre la que debe descansar la figura debe ser tan caprichosa como se imagine, e infaliblemente ha de hacerse con materiales que valgan esa cifra.

Como en el caso anterior, su nombre de Juan Pérez Ramírez no le servirá de mucho y deberá cambiarlo. No se tiente el corazón al renegar de la sangre de sus antepasados. No lo olvide: la fama es lo importante. De tal modo, adopte el nombre italo-alemán de Martin Kippenberger. Con este nombrecito, debe declarar a los medios de comunicación que su obra “pretende expresar un momento personal de profunda crisis”. Por estúpido que suene, usted debe confiar.

Confiabilidad. Si opta por la primera opción, tiene usted la fama garantizada en el medio de las artes plásticas latinoamericanas. Tan luego ocurra lo del perro muerto de inanición, circularán en Internet versiones apasionadas de la obra y de cualquier declaración que haga usted, Habacuc. Desde videos en YouTube de gente que a punto del llanto lo maldecirá, hasta peticiones firmadas por miles de personas en todo el mundo que piden la exclusión de usted de cierta Bienal Centroamericana. Pero a pesar de las reacciones prematuras que lo acusarán a usted de “asesino de perros”, todo este numerito servirá para darle una fama que nunca conseguiría haciendo lo que hace hasta hoy, o incluso metiéndose de artista plástico al modo “tradicional”.

Mientras todo mundo se olvida de la historia del perro y del ladrón cuyos nombres eran el homónimo de Natividad, Habacuc se convertirá en un ejemplo de la maldad personificada en el arte contemporáneo, un estandarte que a veces parecerá arremeter más ensañadamente contra el arte conceptual que contra el malentendido y ficticio maltrato animal.

Ahora bien, si ha elegido la segunda opción, la fama que alcanzará va a tener la siguiente forma. Aunque va a desatarse primero en el medio cultural europeo (concretamente, en el italiano), su efímera pero hinchada gloria también alcanzará las esferas de los demás continentes. El hecho de crucificar su rana de un metro de altura empezará desatando las críticas del obispo de la región italiana, quien va a pedir que se respeten los sentimientos religiosos, y seguirá con las autoridades, que van a exigir su retirada. “Hoy los símbolos de la fe cristianos son muchas veces despreciados. Hoy, sin embargo, es fundamental que sean respetados, así como los sentimientos religiosos. Una exposición de obras así no ayuda a la paz entre las culturas y las religiones”, va a afirmar el prelado. Pero no se preocupe. Los responsables del “Museion”, como es conocido ese centro de arte, tomarán la decisión de mantener la pieza. Y usted será famoso.

Garantía. Tanta y tan prontamente alcanzará la gloria, que redactores de periódicos en todo el mundo lo ejemplificarán en sus instructivos para volverse famoso. Como éste.

junio 07, 2008

Come on to Hidalgo!


Me pregunto si Mark Bell, vecino de Connecticut, se animaría a venir de visita al estado mexicano de Hidalgo sólo por haber leído en The New York Times que en aquel sitio las personas son unas imbéciles mojigatas que se metieron en un embrollo. Tampoco me parece razonable que por haber leído en Miami Herald algo sobre ese mismo escándalo baboso, una pareja de estudiantes de computación de la calurosa Florida decida cambiar sus próximas vacaciones a las tierras de los atlantes de Tula, en vez de disfrutar su tan largamente acariciado viaje de lujuria a Cancún. Quien piense lo contrario, para mí que no tiene todos los tornillos en su lugar.

Tales razonamientos no tienen desperdicio. Algo que inició como una edulcorada campaña de atracción turística pronto se convirtió en una ridícula fiesta de disculpas no solicitadas. Turismo Estatal montó una campaña de publicidad cuyo nombre no pudo ser más cursi. Hidalgo en la piel. Como la intención era imprimirle agresividad publicitaria a la campaña, se decidió contratar a una actriz de medio pelo que, desnuda, se dejara diseñar sobre la piel del cuerpo los atlantes de Tula, los arcos del Padre Tembleque, o un globo aerostático de esos que surcan los cielos del valle de Tulancingo. Aunque pintaba para no ser más que uno de los tantos gastazos del gobierno sólo explicables porque México es un país surrealista, la campaña rápido despertó un interés inusitado entre todos los que nunca tenemos interés por ninguna cosa que tenga que ver con entusiasmos gubernamentales.

Seguramente todo fue obra de algún reportero que logró acceder subrepticiamente al dato. La prensa fue la que dio a conocer todo el embrollo.

Las noticias decían que la campaña publicitaria de Turismo Estatal había sido ¡censurada! Y, como se sabe, Censura es una palabreja que nada más oírse, hace que la asistencia, avergonzada, se retuerza en sus sillas. La información continuaba diciendo que el Instituto Nacional de Antropología e Historia había hecho algunas “recomendaciones” a las imágenes publicitarias elaboradas por la oficina de Turismo. Cuando supe del asunto, en primera instancia no me interesó porque, después de todo, yo había escuchado en boca de un historiador inteligente, que la tarea fundamental del INAH no es otra que impedir. Impedir que se pinte aquí, que se excave allá, que se viole aquello: leer, por tanto, que el INAH prohibía una campaña publicitaria me parecía lo más normal del mundo. En aquellas imágenes podía verse la figura de la actriz en primer plano y, como fondo de acompañamiento, algún sitio emblemático de la entidad. De tal manera, había fotos de la chica con los atlantes de Tula, o en unas cataratas cuyo torrente de agua se precipita sobre unos prismas basálticos, o en las grutas localizadas en el municipio de Tolantongo… El problema era que no iba vestida de cualquier manera. En lugar de blusa, pantalón y calzado, llevaba puestas varias capas de pintura aplicada directamente sobre sus curvas corporales. Aun cuando en la mayoría de las ilustraciones la mujer no enseña más carne de la que suele verse en los programas de televisión, hubo unas que no pasaron inadvertidas a los ojos de los censores. En una está ella en primer plano, de pie, viendo con picardía hacia la cámara. Lleva pintados los muslos, el trasero, el vientre y los pechos. Franqueza es decirlo: ni quién se fije en los imponentes arcos del Padre Tembleque que están allá al fondo. En otra está recostada sobre un enorme mosaico situado en Pachuca: el escándalo es que por toda ropa lleva pintada una parte del mosaico y sus caderas lucen verdaderamente espléndidas. La oficina de Turismo terminó cediendo a las presiones y por lo menos estas dos se tuvieron que modificar: por toda carne se podrán ver los hombros y la cara sonriente de la chica.

Ahora bien, nada de esto hubiera pasado de mera anécdota chistosa, de no ser por el alud de curiosidades que se presentaron inmediatamente. Empezando porque Benito Taibo, del INAH, rechazó que se tratase de un asunto de censura. “La primera petición que hizo la Secretaría de Turismo”, sostuvo el hombre “era sólo por la reproducción de los monumentos y no dijo que habría una actriz. No hay moralismo. Hace unos días hicieron la petición de otra manera y ya está autorizada, no tiene nada que ver con el desnudo”. De haber sido cierto esto, la chica hubiera seguido apareciendo sin ropa y con el cuerpo cubierto de pintura.

Para colmo y como no queriendo entrar en conflicto con el INAH, el titular de Turismo, Cuauhtémoc Ochoa, sostuvo una aseveración que pretendía dar por terminada la cuestión.

“Planteamos una campaña publicitaria agresiva para que la gente voltee los ojos a Hidalgo. Con estas fotografías tratábamos de generar una expectativa y ellos (el INAH) hicieron el comentario de que no entraba dentro de lo que significaban estos monumentos históricos. Nos hicieron una recomendación, pero nunca pararon la campaña como tal porque nosotros no la hemos lanzado. Hicimos unos ajustes —platicados con el INAH, porque es importante mencionar que ellos siempre estuvieron pendientes de que las cosas salieran de la mejor manera—, y ya autorizaron las imágenes”. Pero el asunto ya estaba demasiado adelantado. Lógicamente no podía darse por concluido así como así. Había que llegar al fondo.


Fue entonces cuando la inteligente actriz consideró en una entrevista que, después de todo, el escándalo podía ser provechoso para el turismo de Hidalgo. “Creo que hasta ahora la polémica le está ayudando de maravilla al gobierno de Hidalgo, y sirve para que diga la gente: esto está pasando allá, pues vamos”, razonó ella, pero el secretario de Turismo no desaprovechó la oportunidad de cerrar con broche de oro. Lo hizo aseverando con entusiasmo desbordado que el embrollo ha llegado a confines lejanos con efectos positivos. Como el tema apareció en los periódicos yanquis The New York Times, Miami Herald o Washington Post, ¡la cosa había resultado a fin de cuentas muy provechosa! Qué dislate. ¿Realmente cree que visite Hidalgo un turista más sólo por el berenjenal? Le mintieron cuando le dijeron que poseía la virtud de promocionar el turismo.

Sin Montejo






De Milenio Diario:





El poeta y ensayista venezolano Eugenio Montejo, uno de los mayores autores latinoamericanos y premio internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo 2004, falleció el jueves pasado a los 70 años, según informó su casa editorial.
Montejo, cuya obra posvanguardista se caracterizó por una rica gama textual y el gran dominio de las formas, murió la noche del jueves de causas naturales, dijo sin más detalles Monte Ávila Editores, donde el autor fungió como director literario. El poeta nació en Caracas, Venezuela, en 1938, fue editor y diplomático, Premio Nacional de Literatura en su país en 1998. Entre otras razones, Montejo ganó notoriedad internacional en 2003 gracias a la afamada película 21 gramos del director mexicano Alejandro González Iñárritu. En una de las escenas del filme el actor Sean Penn recita un verso de Montejo que data de 1988: “La tierra giró para acercarnos, giró sobre sí misma y en nosotros, hasta juntarnos por fin en este sueño”. En 2004 obtuvo el premio de poesía y ensayo Octavio Paz, porque el jurado consideró que “en estos tiempos, cuando todo conspira para aumentar la desarmonía del mundo, la obra de Eugenio Montejo nos recuerda que hay que volver a los dioses profundos y que la música del ser es disonante pero la vida continúa”. Entre sus libros destacan Elegos (1967), Muerte y memoria (1972), Algunas palabras (1977), Terredad (1978), Trópico absoluto (1982) y Alfabeto del mundo (1986). También fue autor de importantes ensayos como “La ventana oblicua” (1974), “El taller blanco” (1983) y “El cuaderno de Blas Coll” (1981). Alfabeto del mundo En 1988, el Fondo de Cultura Económica (FCE) publicó en México Alfabeto del mundo, volumen que reúne la poesía escrita por Montejo hasta 1986; de esa misma obra en 2005 publicó una nueva edición actualizada que incluye los títulos Adiós al siglo XX, Papiros amorosos y Partitura de la cigarra, los tres datan de 2002. En un comunicado, la casa editorial refirió que en Alfabeto del mundo, el bardo venezolano reivindica para la poesía latinoamericana la abolición de las fronteras políticas. “Para el poeta, pertenecemos más a nuestra época que a nuestro país, pues hay familias poéticas, identidades verbales que no siempre coinciden con las demarcaciones geográficas”, se indicó. Desde el punto de vista de Montejo, la poesía en esta era industrial tiene una condición subterránea y, evocando a Wallace Stevens, en su replegamiento actual encarna la esencia que toma el lugar de la creencia abandonada de Dios como redención de la vida, añadió el comunicado. Para Américo Ferrari, autor del prólogo de Alfabeto del mundo, se trata de uno de los mayores y más hondos poetas de lengua castellana de la segunda mitad del siglo XX. “Y yo diría incluso de todo el siglo XX a secas: creo que la hondura a la vez que la llaneza de la emoción humana y la perfección de la expresión lírica que impregna la obra toda me autorizan a declararlo así como lo siento”. "El rezagado" * Por esta calle ya pasó mi entierro con sus patéticos discursos. Liviano me llevaban entre parientes desconocidos. Una mujer al paso del cortejo se detuvo a mirarlo con insinuante azoramiento. Supe después que era una sombra, llevaba siglos bajo tierra. Arriba, monologantes nubes, acaso un lento avión en vuelo; abajo toses, ademanes y lugares comunes. Iba dormido e indeciso en el último viaje. Era mi despedida de este mundo, la primera vez que me moría. Hacia el fin de milenio, de pronto quedé fuera de grupo, rezagado, contemplando los árboles. El entierro, sin mí, prosiguió rumbo por las penumbras suburbiales. Lo voy siguiendo ahora desde lejos, al paso de los años. * Tomado de Partituras de la cigarra, libro incluido en la edición actualizada de Alfabeto del mundo (Fondo de Cultura Económica, México, 2005)

junio 05, 2008

¡Obama para presidente!


Nunca hago pronunciaciones políticas de apoyo a nadie. Ésta es la excepción. Admito que antes que tener inclinaciones por la ideología de la derecha, las tengo por las de izquierda. Mientras haya tanta pobreza a mi alrededor, creo que no me queda otra que buscar un nuevo orden de cosas.

En el caso de los Estados Unidos, yo no quería que Hillary Clinton se quedara con la candidatura del Partido Demócrata para la presidencia. Tanto como en el caso de Argentina, cuya actual Presidenta era la primera dama en el periodo anterior que gobernaba su marido, no me parece adecuado que el cargo de primer ministro de ningún país pase del esposo a la esposa, o viceversa. ¿No existe alguien mejor para ocupar el puesto, acaso? Pues bien, no quería que el ex presidente Bill le heredara la posibilidad a su mujer Hillary.

Pero mi muestra de apoyo a Barack Obama no es más que una (y escuálida) de las tantas que recibirá a lo largo y ancho del planeta. Transcribo una noticia que aparece hoy en Milenio.

"De España a un lejano pueblo en Kenia, pasando por el creador de la “Guerra de las galaxias” y los editorialistas de los grandes diarios europeos: el mundo entero saludó ayer la victoria de Barack Obama en la carrera por la candidatura demócrata a la presidencia de Estados Unidos. Para el realizador y productor estadunidense, George Lucas, creador de la célebre serie La guerra de las galaxias, ha nacido un nuevo héroe: ¡Obama!

"El senador por Illinois, de 46 años, encarna “los sueños y la esperanzas”, declaró el cineasta desde Tokio, donde presenta su última película. En la aldea de Nyang’oma, a orillas del Lago Victoria, oeste de Kenia, numerosas personas se congregaron ayer ante la casa de Sarah Obama para celebrar la victoria de su nieto Barack. “Me sentí encantada de saber que él (Barak Obama) había ganado una gran victoria contra su rival”, dijo Sarah Obama. En Washington, la victoria del primer candidato afroamericano que aspira a la presidencia fue destacada por el presidente George W. Bush y la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, que la consideran una demostración de que EU es un gran país.

"La victoria del senador por Illinois demuestra que el país “ha recorrido un largo camino”, declaró Bush. “Estados Unidos es un país extraordinario”, declaró por su parte Rice a los periodistas que le pidieron un comentario sobre el triunfo de Obama. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), del presidente de Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero —distanciado de Washington por su decisión unilateral de retirar las tropas españolas de Irak, en 2004— saludó en un comunicado el triunfo de Obama.

"Los diarios europeos consideraron el triunfo de Obama como “una victoria histórica”. “Ya sea que gane o pierda en noviembre, Obama habrá ido más lejos que cualquier otro en la historia para enterrar el enemigo tóxico (el racismo) que prendió la chispa de la guerra civil en EU y ha ensombrecido desde entonces a ese país”, escribió el diario conservador británico The Times.

"En Francia, un editorial del diario Le Monde opinó que la victoria de Obama demuestra que “la democracia estadunidense no está destinada a ser confiscada por una clase política estrecha, financiada por lobbies y piloteada por expertos de la comunicación”. “Si logra superar la desconfianza, estimulada frecuentemente por el racismo, la elección del 4 de noviembre deberá resumirse a una entre el candidato del futuro y el del pasado”, opinó el diario conservador Le Figaro.

"En un editorial titulado “Obama-Hillary, un ticket para soñar”, el diario derechista español El Mundo abogó por una asociación de los dos rivales demócratas frente al republicano John Mc Cain, de 71 años. Pero, el diario conservador alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, se interroga si Hillary Clinton aceptaría el cargo, porque “los vicepresidentes suelen ser sólo un ornamento”. “¿Y le gustaría a Obama tener dos vicepresidentes en lugar de uno?”, agregó el diario, aludiendo a Bill Clinton.

"El británico The Guardian (izquierda) estimó también que una asociación entre un negro y una mujer era “”improbable”, porque “demasiado difícil para que el electorado estadunidense la trague de una sola vez”. Y en Berlín, el diario conservador Die Welt destacó que “Barack Obama ganó, pero el camino frente a él no es fácil”, ya que antes de medir fuerzas con John McCain, “deberá salvar a su partido”.

"• A continuación, las cifras que según el diario The New York Times han sido erogadas por los candidatos en Estados Unidos en el actual proceso electoral. Hillary Clinton ha sido la única en echar mano a sus fondos personales para sostenerse en la contienda, por 5 millones de dólares. Se observa que mientras Clinton apostó todo a la elección general, dando por descontado que sería la triunfadora en las primarias, Barack Obama destinó cinco veces más a la primera etapa.

"• HILLARY CLINTON

Fondos: 194’793,408 dólares
Gastados: 163’081,213 dls.
Disponibles: 31’712,198 dls., de los cuales 9’515,337 dls. son para las primarias y 22’196,861 para la elección general.
Fondos particulares: 171’549,572 dls.
Total de donaciones menores de 200 dls.: 47’417,990
Total de donaciones de 200 a 2,299 dls.: 57’ 537,581
Total de donaciones de 2,300 dls. (máximo autorizado): 69’543,003
Donaciones de los comités de acción política (PAC’s): 1’216, 842 dls.
Participación del partido: mil dls.
Participación personal: 5’000,000 dls.


"• BARACK OBAMA

Total: 240’175,070 dólares
Gastados: 189’101,070 dls.
Disponibles: 51’074,000 dls., de los cuales 42’919,695 son para las primarias y 8’154,305 para la elección general.
Donaciones de particulares: 233’823,616 dólares.
Total de donaciones menores de 200 dls.: 102’200,913
Total de donaciones de 200 a 2,299 dls.: 78’020,453
Total de donaciones de 2,300 dls. (máximo autorizado): 55’063,530 dls.
Donaciones de comités de acción político (PAC’s): 250 dls.
Participación del partido:¬ –
Participación personal: –


• JOHN MCCAIN

Total: 100’387,442 dólares
Gastados: 78’632,350 dls.
Disponibles: 21’755,092 dls., de los cuales 21’733,548 dls. son para las primarias y 21,544 dls. para la elección general.
Fondos particulares: 88’243,006 dls.
Total de donaciones menores de 200 dls.: 24’337,441
Total de donaciones de 200 a 2,299 dls.: 31’737, 983 dls.
Total de donaciones de 2,300 dls. (máximo autorizado): 36’210,2255 dls.
Donaciones de los comités de acción política (PAC’s): 960,990 dls.
Participación del partido: 2,850 dls.
Participación personal: –"


mayo 28, 2008

Aamy Winehouse a la Academia

Los estudiantes del último curso de la Universidad de Cambridge deberán comparar en su examen final la poesía del gran poeta y aventurero isabelino Walter Raleigh (1552-1618) con canciones de Amy Winehouse, entre otros.

En el examen de "crítica práctica", que deben realizar los estudiantes de cultura inglesa en esa prestigiosa universidad, se ha pedido a los alumnos que comparen la poesía de Raleigh con el texto de varias canciones de música folk o pop, informa el diario The Guardian.

Las tres canciones elegidas fueron Fine and Mellow, de Billie Holiday, "Boots of Spanish Leather", de Bob Dylan y Love is a Losing Game, de Amy Winehouse.

La canción de la británica Winehouse ganó la semana pasada uno de los premios que llevan el nombre artístico del fallecido compositor, cantante y actor galés Ivor Novello.

Salvadas todo tipo de distancias, Walter Raleigh y Winehouse, de 24 años, tienen algo en común: sus problemas con la ley y su caída en desgracia.

Amy Winehouse sale con tanta frecuencia en la prensa británica por sus problemas de drogadicción, sus peleas públicas y sus conflictos con la policía que por los premios que ha cosechado, entre ellos el Mercury, el Grammy y el Brit, además dos Ivor Novello.

Raleigh es un famoso poeta, aventurero y pirata que vivió durante el reinado de Isabel I, de la que estaba enamorado y a la que cortejó activamente con ayuda de su maravillosa poesía, entre otras armas.

Luchó contra los rebeldes irlandeses, concibió la idea de colonizar América del Norte y fundó en 1584 la colonia de Virginia, contribuyó a la derrota de la Armada Invencible y luchó por devolverle el trono al rey de Portugal.

Tras perder el favor de la soberana, se casó con una de sus damas de honor sin su permiso, por lo que pasó la que debía ser su noche de bodas encerrado en la Torre de Londres.

Tras la llegada al trono de Jacobo I en 1603, fue acusado de participar en una conspiración contra el rey y hecho prisionero. Durante sus doce años de cautiverio escribió una Historia del Mundo.

mayo 27, 2008

Nalgas y tetas por talento

El Universal, de México, lo informa así:

"La cantante estadounidense Beyonce Knowles reemplazará a su colega británica Amy Winehouse en la grabación del tema principal de la nueva cinta de James Bond Quantum of Solace.

Según informes de la prensa británica, Winehouse fue despedida el mes pasado por el productor Mark Ronson, debido a sus problemas relacionados con las drogas y el alcohol.

De acuerdo con La Tercera, será Beyonce quien cantará el tema central, sin embargo sus representantes aún no han confirmado las versiones periodisticas de las negociaciones.

La cinta Quantum of Solace, protagonizada por el actor inglés Daniel Craig, se estrenará mundialmente en noviembre próximo en Londres."

Una agencia latinoamericana de noticias, AnsaLatina, lo informó de este modo:

"LONDRES, 27 (ANSA)- La cantante estadounidense Beyonce Knowles reemplazará a la inglesa Amy Winehouse para grabar el tema central de la nueva película de James Bond, "Quantum of Solace", según informó hoy la prensa británica.
Winehouse fue despedida el mes pasado por el productor Mark Ronson, debido a los problemas de la joven londinense con las drogas y el alcohol.
De acuerdo a la prensa local, Beyonce reemplazará ahora a Amy para grabar la canción central de Bond, que se espera será un éxito de ventas. Sin embargo, los representantes de la norteamericana aún no han confirmado las negociaciones.
"Quantum of Solace", protagonizada por el actor inglés Daniel Craig, tendrá su estreno mundial en noviembre próximo en Londres."

Seguramente la primera en darlo a conocer fue AnsaLatina y los redactores de El Universal no hicieron más que fusilarse el texto, por demás breve y patéticamente conciso.

Lo incuestionable es el grano de la cuestión. Los productores del siguiente capítulo de la zaga Bond, han preferido las tetas y nalgas de la exhuberante Beyonce Knowles al inconmensurable talento de una adicta a las drogas: Amy Winehouse. Ciertamente, una pena.

mayo 25, 2008

Aún músculo Goytisolo

Con el título Yo, superventas, Juan Goytisolo escribió lo que sigue.

Fui violada por mi padre a los ocho añitos mientras mi madre fotografiaba la escena y se masturbaba con ayuda de un vibrador. Azuzados por los hurras de mis progenitores, mis tres tíos me sodomizaron por turno al tiempo que mi propio hermano se orinaba en mi cuerpecillo maltrecho. Después de soportar un sinfín de vejámenes, logré huir a un centro de acogida de niños maltratados con la ilusión de empezar una nueva vida. Pero mi supuesto tutor resultó ser un pedófilo consumado y me sometía a diario a crueles suplicios: me amarraba a un potro de gimnasia y acallaba mis gritos con una mordaza de cuero. Acabé por escapar de sus garras y me refugié en un monasterio en la creencia pueril de arribar a buen puerto. ¡Pobrecilla de mí! El prior me arrastró a una cripta gótica y, en presencia de los demás monjes, no sé si cátaros, priscilianistas o alumbrados, se ensañó conmigo con mayor ferocidad que sus antecesores. Luego, él y los exorcistas que pretendían arrancarme el diablo del cuerpo filmaron la ceremonia para enviarla, según me dijeron, a un cardenal de la curia romana aficionado a hechicerías y ritos milenaristas. Un día conseguí burlar la vigilancia de mis custodios, resuelta a vivir al fin y a actuar por mi cuenta. Me prostituía en un bosque frecuentado por catadores de carne fresca hasta que un chulo me forzó a currar para él. Abusaba de mí y se apropiaba de mi dinero. Con la flaqueza propia de mi sexo, me enamoré de su sonrisa: soñaba que un día se retiraría del oficio y se casaría conmigo. Creía la dicha al alcance de la mano, pero la mafia me secuestró en el pinar de mis trabajos y penas. Eran cuatro, cuatro afganos barbudos que, para esclavizarme, me violaron y sujetaron a la barbarie de sus creencias. Trabajé en adelante en un club de alterne y, cuando me resignaba ya a su explotación y maltrato, una banda islamista rival, especializada en el tráfico de drogas y trata de blancas a fin de reunir fondos y comprar armas para sus atentados suicidas, irrumpió en el local a tiro limpio y lo cubrió de regueros de sangre y casquillos de bala. ¡Para qué seguir si esto es sólo el comienzo! Ahora, mi agente está negociando la venta de mi historia con los medios de comunicación y hay una verdadera arrebatiña para su adaptación cinematográfica y televisiva. Y no digo más hasta que inicie la campaña de promoción. Mi producto, dicen, está destinado a arrasar y situarse a la cabeza de los más vendidos del año. Me piden ya una segunda y tercera parte, y no lo duden: ¡la tendrán!

Con los ojos bien abiertos

"Panorámico" es la palabra para designarlo. En efecto, El País, el diario que más me gusta de España, ha publicado un reportaje que, a vuelo de párajo, pasa revista por lo que ellos creen que es la literatura latinoamericana. No hay que quedarse sin leerlo.

Los contemporáneos del porvenir

Me fundamento en dos cosas para expresar lo que sigue.

La primera no es ni remotamente novedosa. Cae dentro del ámbito político de cualquier sitio del país, cuando no del mundo. Es una de esas “reglas no escritas” que, sin embargo, la observan con religioso apego lo mismo los dignatarios patilludos de un municipio que los altos ladrones de la presidencia de la república. Desde luego, es uno de esos principios que tomó carta de naturaleza durante la picaresca priista.

Está al lado de las reglas como ésta, que deben respetar los políticos de poca monta con aspiraciones arribistas: “No dar adelantos en público de esa gran obra cuyo anuncio está reservado para el patrón”. O esta otra, igualmente dirigida a quienes no les quita el sueño ser un cabezas huecas, siempre y cuando tengan la billetera repleta: “Es más jugoso se un perfecto imbécil, que ser un grado más inteligente que tu jefe”. La naturaleza de tales principios es evidentemente mezquina. Existe uno a no dudarlo más interesante.

De empleo extendido no únicamente entre los priistas, la máxima a la que me refiero no deja de ser mezquina pero tiene un agregado: es esencialmente temporal. Lo que hace es extraordinario: juega con la percepción que tenemos del transcurrir de los días. Hablo de esa ley de la que ningún político escapa: “No adelantarse”. Me acuerdo de aquel gordinflón trajeado del pueblo donde nací. Nunca pude verlo sin la frente perlada y las manos temblorosas. Presidentes municipales iban y venían. Toda su vida la pasó al frente del Registro Civil. Me imagino que en sueños fantaseaba con la silla de la presidencia municipal. Murió heredándole el cargo a su hijo mayor, quien tuvo que redactar su carta de defunción.

No puedo dejar de pensar en el caso hidalguense. Próximamente los partidos políticos van a elegir candidatos a presidentes municipales. Pero más rápido de lo que canta un gallo, la prensa malévola ya ha aventurado posibles candidatos para éste y aquel municipio. Hace unos días leía la entrevista con la titular de una Secretaría Estatal, quien eventualmente puede ser candidata para Pachuca. Con hipocresía desmedida, la mujer respondía a las insistentes preguntas del reportero. “Mi camino es seguir por donde el gobernador me ha puesto, yo soy una mujer de trabajo y no tengo más aspiraciones políticas que cumplir con el encargo del señor gobernador”. Mentirosa y lambiscona. Cuántos casos habrá en Hidalgo como el de la pobre funcionaria. Cuántos políticos están viviendo horas de más en un sitio que no desean. Ven pasar sus días, con los ojos puestos en el futuro. Si no supiera cuáles son sus sucias intenciones, tal vez lamentaría su penosa situación.

Prefiero pasar al otro caso. Éste es más interesante y definitivamente mucho más reciente. Supe de él por la prensa española. Como actualmente me dedico a rodar un video-documental, no pierdo oportunidad de leer todo cuanto tenga que ver con el trabajo de documentalistas connotados. He llegado al extremo de conseguir videos en blanco y negro, sin sonido, de principios del siglo anterior…, todo por ese mi afán absurdo de hacer una película irrepetible, única, clásica. Pues bien: mis intereses actuales me llevaron a saber una cosa nueva de Michael Moore. Documentalista norteamericano cuyo trabajo Bowlinng for Columbine le mereció un premio Oscar en 2003, me he enterado que el próximo video de Moore está previsto para el próximo año. De acuerdo con los productores de la nueva cinta, ésta se perfila como la continuación de otro documental famoso: Fahrenheit 9/11, trabajo en el que especula sobre la posibilidad de que el ataque a las torres gemelas de Nueva York es una treta del propio gobierno yanqui. Sin duda, una hipótesis escandalosa. El caso es que en la nueva versión “Moore intenta analizar cómo ha cambiado el papel de Estados Unidos en el mundo en los últimos ocho años”, han anunciado uno de los miembros del equipo de producción.

Lo interesante de todo el asunto es esto: Moore ha cobrado muchísima fama porque parece poseer el talento del rey Midas pero de efectos inversos. Si aquel convertía en oro todo lo que tocaba su mano, Moore convierte en mierda todo lo que alcanzan sus cintas. Ha dejado mal parado al director general de la General Motors, a los senadores de Estados Unidos, al presidente Bush; en fin, se ha metido con gentes muy poderosas. ¿Por qué ha cerrado la boca esta vez? ¿No ha reparado en el caso? Qué cosa sino propósitos pecuniarios persigue el hecho de dar el avance de un documental ¡con un año de anticipación! Me fascinaría ver a un Moore criticándose a sí mismo. Convirtiendo en mierda lo que hay en su plato. Y sin embargo, eso no es lo importante.

Lo que realmente me atrae es el efecto que pueden llegar a ejercer anuncios tan adelantados como éste. En estricto sentido, dar el adelanto de un documental de la talla de Moore con un año de anticipación, no sólo pone a temblar a los políticos y a las casas productoras enemigas; algo así pone en acción algo que pudieran estudiar en detalle los científicos de la conducta humana. Hablo de esa percepción de que la vida en tiempo presente sólo vale en función de lo que promete el futuro. No vivir el presente, esperar el futuro.

A propósito del cumpleaños 70 de Carlos Monsiváis, me di a la gozosa tarea de repasar algunas cosas que ha escrito. Y me encontré con lo que se considera su primer trabajo. “Los contemporáneos del porvenir”. Aunque él empleó este título para hablar de literatos con futuro promisorio, a mí me gusta como síntesis inmejorable de lo que he querido expresar.

Que los políticos sufran esperando los designios del futuro, es cosa suya y no me importa. Ladrones. Pero que los ciudadanos de a pie nos pasemos esperando la premiere de un filme para llenarle los bolsillos a unos cineastas gringos, es algo que podemos evitar viviendo el tiempo presente, no esperando la promesa futuro.

Qué le vamos a hacer

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Desde chico tenía ganas de escribir un diario, o algo así. Pero era cosa de niñas. Este blog es lo menos afeminado que encontré.

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